jueves, 20 de febrero de 2014

Los sueños sueños son, o no?


Hoy me he echado una siesta de esas interminables, en las que te duermes cuando es de día y para cuando te despiertas está todo oscuro; una siesta de esas de orinal, como dice mi madre. Durante esas horas de sueño, me ha dado tiempo a soñar uno de los sueños que más me han tocado desde hacía tiempo.

Estaba yo en el instituto, como un día normal y corriente, cuando mi tutora, con lagrimas en los ojos y sonriendo al mismo tiempo (tengo la firme sospecha de que nunca deja que la vean llorar) anunciaba a la clase que se tenían que despedir de mi. Resultaba que me iba a Inglaterra a estudiar a mitad de curso, de hecho, me iba ese mismo día. Todos estaban atónitos, y no paraban de hacerme preguntas, queriendo saber si lo que la profesora había dicho era verdad. Yo, que en parte me sentía culpable, no podía mirar a nadie a los ojos, y lo único que hacía era mirar a la nada asintiendo mientras me echaba a llorar.


La verdad es que no tengo ni idea de por qué se supone que no les había dicho nada antes, pero la cosa es que nadie se lo esperaba. Después de esto, me hacían una especie de despedida a la vez que intentaban convencerme de que me quedara. Y yo me rompía por dentro. Quería quedarme con ellos, con mi nueva familia...Pero por otra parte, ya estaba todo decidido. Entre una cosa y otra, yo estaba comiendo queso mientras cogía los libros de mi taquilla,cuando mi profesora de historia (a la que le encanta cantar canciones...de su época ,digamos) me preguntó a ver si me sabía alguna "torerilla" (no me preguntes lo que es, porque no tengo ni idea). Yo respondía que sí, aún no sabiendo ni lo que significaba. Entonces, me puse a tararear la canción de 'Soy minero', pero ella puso cara rara, y me di cuenta de que no era eso a lo que se refería. Así que me puse a cantar la canción de 'Volver', con un sentimiento increíble, y la cantaba tan bien... (con música y palmas de fondo y todo). Cuando oyeron la canción, mis compañeros me emocionaron y empezaron a decir cosas maravillosas sobre mí (cosa que, por qué no decirlo, me ha encantado).


Total, después de este momento de Musical, me volvía a despedir de todos ellos. También me despedí de mi antigua profesora de Filosofía, a la que siempre admiraré en secreto. Pero ella me ignoraba y seguía a lo suyo...Y cuando ya me marchaba, cuando ya  no quedaba tiempo para dar marcha atrás, me despierto.


Ha sido tan real, que al despertar he deseado con todas mis fuerzas que no fuera verdad, que no me tuviera que ir y dejar todo atrás. Rodeada esta vez de nadie, he mirado hacia todos los lados, esperando a que viniera alguien en busca de un último abrazo. Pero nadie ha venido, y he suspirado tranquila.


Y al de unos segundos, me he sorprendido a mi misma en mi cuarto, de pies, mirando mi cama, donde siempre dejo la maleta cuando la tengo que preparar. Por un momento he visto mi maleta verde ahí colocada, esperando a ser rellenada con tantos "posiacasos" y millones de botes- miniatura.


Dicen que los sueños, sueños son. Aunque alguien hace no mucho, dijo que los sueños son lo más real que tenemos en esta vida. Y qué razón tenía, qué razón tenía...


"¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son."
                                               - P. Calderón de la Barca-
Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar."                                 - Antonio Machado-

lunes, 17 de febrero de 2014

La nada sin nana, nada es


Sentir sin ver, querer sin sentir,

y demás agujeros sin llenar,

demás agujeros sin vivir.

Cavados y no ahondados,

abiertos y jamás cerrados.


Que se va y no vuelven,
que los vives y los matas,
que los destruyes mientras les cantas,
los mimas hasta morir.
Pero sin nana nada duerme,
y la nada sin nana, nada es.

El viento te vuela y te vas,
de esta realidad y de este sentir vacío
llegas a lo  desconocido,  a lo vivido sin vivir
pero la marea sube…y despiertas sin brío,
con un sentir frío, pero ya no estás,
ya no estás conmigo.

domingo, 16 de febrero de 2014

Melifluo, no superfluo


Decía Serrat que de vez en cuando la vida nos besa en la boca...y a mi estuvo a punto de besarme de pleno, pero lo esquivé sin darme cuenta. Ayer la vida me besó en la mejilla, fue un beso suave, sutil, breve. Un beso de esos que alargarías hasta la eternidad...pero que se van como han venido y te dejan con ganas de más. Ayer la vida me besó en la mejilla, y me dejó un sabor agridulce.

Fue un día mágico, en el que vi por segunda vez la obra más bonita y sincera que he visto nunca: Hoy: El diario de Adán y Eva. Fue la segunda vez, sí, pero la viví como la primera.
Tuve la enorme suerte de poder estar en el estreno en Santander, en el que fue uno de los días mas emocionales de mi vida. Esta es una de esas obras que te transportan, que te hacen sentir cosas que quizás nunca antes habías sentido, te hace enamorarte. Flotas en una nube, y lloras. Lloras de la risa y lloras de ternura, de pena o puede que de miedo de no tener la oportunidad de vivir eso algún día. El caso es que aquel primer día, al acabar la obra, no pude hacer otra cosa que ponerme en pie y aplaudir a más no poder. Las manos me temblaban, el corazón me latía a mil y Dios... (¿Qué, hijo?) estaba volando. Las luces del teatro se fueron encendiendo poco a poco, a medida que todo el público se iba poniendo en pie, aplaudiendo más fuerte cada vez. Fue la ovación más larga que he vivido,y la primera vez que me levanté para aplaudir.

Ayer también me levanté, aunque esta vez sólo lo hicimos unos pocos, y también salí temblando de la sala. De hecho, cuando le dije a mi amiga lo nerviosa que estaba y lo mucho que estaba temblando, ella me enseñó su mano...estábamos las dos igual. Creo que ahora es el momento (ya que ayer no lo hice) de agradecerles que me acompañaran a Yara y a Paula. Vosotras sabíais lo importante que era eso para mí, y no dudasteis en venir. Me disteis la oportunidad de volver a disfrutar, y bailasteis la canción del Cola-Cao conmigo...que más puedo pedir?

Al acabar, salí con la esperanza de encontrarme con Ana Milán y Fernando Gullén Cuervo...algún día hablaré de ellos...son simplemente sublimes. Dos actores de los pies a la cabeza, que simplemente sienten y desprenden amor por cada uno de sus poros. El caso es que se tuvieron que ir rápidamente y no pude verles. No pude decirle a Ana lo mucho que la adoro y no pude darle las gracias...Tampoco pude darle el regalito que llevaba para ella, y eso es lo que me dejó ese sabor agridulce. Eso es lo que hizo que la vida no me besara de pleno. Y aunque sentía una felicidad inmensa por haber tenido la oportunidad de ver de nuevo a Felipe y Catalina, sentí que en parte había vuelto a fracasar. Pues la primera vez que vi a la gran Milán, me quedé sin palabras, solo pude mirarla, saludarla y ni si quiera sé como me hice una foto con ella.

Por lo tanto, sigo esperando a que la vida me bese en la boca, que me abrace fuerte y que me deje impregnada su esencia. Pero hasta que ese momento llegue, me seguiré pintando las uñas de rojo y soñando con que todo irá bien.

"Hay cosas que no se pueden descubrir, pero nunca sabrás que no se pueden descubrir conjeturando y suponiendo: no, tienes que ser paciente y seguir experimentando hasta descubrir que no se pueden descubrir. Y es delicioso que sea así, hace el mundo tan interesante. Si no hubiera nada que descubrir resultaría aburrido. Incluso el intentar descubrir algo sin llegar a descubrirlo es tan interesante como intentar descubrir algo y descubrirlo, quizá más."
                                                                                                      -Eva-